Tartañal: La tarta de pañales destila originalidad y sencillez

Las tartas de pañales de Tartañal se perfilan como una manualidad donde se combinan imaginación y sencillez. Están formadas por una serie de pañales situados de tal manera que forman un vistoso pastel. Se trata del presente que está más de moda para futuras mamás o recién nacidos. Estos utilizarán los pañales en los próximos meses de vida.

Un pastel de pañales será el recuerdo que toda mamá se llevará del momento de su parto y de los primeros meses de vida de su pequeño. Al ser un regalo totalmente personalizado y original, quedará en la mente y el corazón de los papás.

En primer lugar, se han de elegir los materiales con mimo. Dado que los bebés cambian rápidamente el tamaño de sus pañales, es conveniente que se empleen dos o más medidas. El secreto es escoger colores vivos presentes en paños y mantas de diferentes tonalidades.

Con el propósito de que darle un toque diferente a la tarta, se puede optar por peluches, sonajeros, mordedores, aceites o champús, entre otros elementos. Asimismo, se necesitan un tubo de cartón grueso, toallas o mantas para la dentición, gomas pequeñas y medianas, un cartón grueso en forma de círculo que hará las veces de base, lápiz, cintas para decorar y tijeras.

El proceso
El comienzo de su elaboración radica en situar los pañales en un molde de bizcocho para darle forma. A continuación, se le da la vuelta al recipiente para que quede boca arriba y se coloca una base de cartón circular bajo los pañales.

Posteriormente, y para que no se desmonte, se coloca una cuerda alrededor de los pañales. Así, quedan unidos y de forma homogénea creando la estructura de un pastel.

El siguiente paso consiste en colocar diferentes niveles de pañales. En este caso, se utilizarán distintas medidas de pañales para que el pastel tenga una forma de pirámide circular. Así, los pisos irán de más a menos.

A continuación, y para cada nivel, se elige una cinta que decore de tal manera que los pisos queden bien definidos y bonitos. Se puede optar por el color que vaya con el bebé o que más guste.

Además, se puede incluir el nombre del pequeño o un peluche encima que aporten gracia a la tarta. Se le pueden añadir accesorios al gusto de cada persona: unos zapatitos, champús, colonias, sonajeros o mordedores, entre otros.

Por último, se envuelve el pastel en papel de plástico transparente con una cinta anudada en la parte superior.

La seña de identidad de las tartas de pañales, además de su originalidad y sencillez en la fabricación, es que son totalmente diversas. No hay dos iguales. Por ello, cada persona puede darle un toque innovador.


Fuente original: Comunicae.es.

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