Papada: Un problema antiestético, según Clínica Ixora

Las “cremas milagrosas” que existen en el mercado no son tan mágicas como hacen creer. El maquillaje no siempre es suficiente, y ocultar la papada detrás de un pañuelo o un cuello alto puede privar de lucir el resto de las cualidades, por esta razón es importante saber que siempre existen otras opciones.

Ese exceso de grasa instalado debajo del mentón como una capa adicional de tejido, podría ser consecuencia del sobrepeso y lograría desaparecer si se adelgaza, pero probablemente no se pueda evitar un ligero descolgamiento. El factor edad también puede ser bastante influyente, pues a medida que se envejece la piel de esta zona, como la de cualquier otra, pierde elasticidad y se descuelga. Sin embargo, se puede estar perfectamente delgada, en la flor de la juventud y aun así tener este molesto problema, en cuyo caso podría tener su origen en la genética.

Lo mejor para solucionar esto es eliminarlo de raíz; hoy en día, en pleno siglo XXI existen cirugías estéticas para casi todo, y la papada no escapa de la lista de partes operables.

Para esos jóvenes con un peso normal, con solo un poco de papada, se puede recurrir a la mesoterapia, ultrasonidos o infiltraciones para personas con papadas pronunciadas y una piel tersa, una buena opción podría ser una liposucción ultrasónica o con láser, mientras que en los casos con cierto grado de descolgamiento y una piel que ha perdido elasticidad o con mucha papada, lo que se recomienda es una cirugía.

Ahora bien, para este problema antiestético existen varios tipos de cirugía, la más practicada, es la​ Lifting Cérvico Facial, porque este estiramiento elimina la papada y a la vez rejuvenece el resto de piel de la cara. Según la Clínica Ixora https://clinicaixora.com/ especialista en cirugía plástica, estética y reparadora, “La papada es un signo de envejecimiento u obesidad, por lo tanto, retirarla aporta juventud y esbeltez”.

Esta técnica recoloca los tejidos de sostén de la piel, y aunque no es muy agresiva, se produce mucha inflamación. Desde Clínica Ixora aseguran que “después de la cirugía no duele nada, pero la cara queda hinchada durante dos o tres semanas”.

Por otro lado tienen la cirugía Cérvico Plástica, esta es ideal para los hombres porque deja una pequeña cicatriz que desaparece en un año y medio, que puede ocultarse fácilmente con la barba, mientras que las mujeres pueden disimularla con cuellos altos, pañuelos o maquillaje. Esta intervención consiste en eliminar la piel sobrante con una técnica poco agresiva y con una recuperación rapidísima. Luego de la operación, el cuello se hincha pero solo durante una semana, tras ese tiempo será posible incorporarse nuevamente a la vida social.

La Clinica de Cirugía Estética Ixora señala que “Ambas cirugías quedan muy naturales, sobre todo la Cérvico Plástica, porque la cara no cambia nada”. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los años no perdonan, “Los efectos de estas cirugías faciales son tan duraderos como el tiempo. Nosotros no paramos el reloj, sino que lo retrasamos de 8 a 10 años, pero la persona seguirá envejeciendo y esa zona tiende a caerse”.

A diferencia de la cirugía estética, quitarse la papada no resulta tan asequible para la mayoría, pero cada caso es diferente, así que los presupuestos derivan en función de las características de cada paciente. Sin embargo, el precio de un Lifting Cérvico Facial oscila entre los 8.000 y 12.000 euros; el de una cirugía Cérvico Plástica, entre 4.000 y 7.000; mientras que el de un tratamiento no quirúrgico, está entre los 3.000 y 5.000 euros.

Como en cualquier otra intervención, estas cirugías no están exentas de riesgos, siempre puede haber complicaciones, pero lo normal es que no pase nada, teniendo un buen cirujano, en condiciones sanas, buenos hospitales y siguiendo al pie de la letra las indicaciones postoperatorias, seguramente todo saldrá perfecto.


Fuente original: Comunicae.es.

comunicae